El pasado 23
de abril celebramos el día del libro en
el centro.
Como cada año el departamento de Liberia nos
invitó a un desayuno. Y además pero esto año
con una novedad muy chula: Crear
una historia entre todos los que
íbamos al departamento y luego leerlo todos juntos en el comedor.
Aquí os dejo los escritos de los ganadores del concurso del certamen Literario:
POESÍA
EXISTEN SENTIMIENTOS - Pedro
P., Polibea Tres Cantos (Tercer premio POESÍA)
En el medio del laberinto
siempre hay un oasis de paz.
El árbol que recibió el rayo
nunca sabremos si reverderá.
La incertidumbre.
La bicicleta ajada y oxidada
tiene que seguir su camino.
En el mundo siempre hay un lugar
donde se refugian los perdidos.
Las tempestades, algún día,
estarán en calma.
OASIS – María
José, Polibea Sur (Segundo premio POESÍA)
En el medio del laberinto
siempre hay un oasis de paz.
El árbol que recibió el rayo
nunca sabremos si reverderá.
La incertidumbre.
La bicicleta ajada y oxidada
tiene que seguir su camino.
En el mundo siempre hay un lugar
donde se refugian los perdidos.
Las tempestades, algún día,
estarán en calma.
COLLAR - Isabel A.,
Polibea Sur (Primer premio POESÍA)
Me regalaste un beso y lo
convertí en un collar.
ahora cuelga de mi cuello,
y se mueve como un péndulo
que me alumbra y me deslumbra como una luciérnaga
MICRORELATO
MIEDO – Marco M., Polibea Tres Cantos (Tercer premio
MICRORELATO)
Tu único enemigo eres tú mismo, ser feliz es un momento no es un modo de vivir. No hay significado para vivir solo vivimos por los momentos, las risas, los llantos, por los amores, los amigos, la familia, la felicidad
No puedes estar siempre feliz pero no dejes que lo negativo predomine tu
día a día tienes que demostrar lo que vales. La gente que realmente es valiente
no es la que no tiene miedo yo no podría confiar de alguien que no lo tiene la
verdadera valentía es hacer las cosas aunque tengas miedo.
TIEMPO – Alba de L., Polibea Norte (Segundo premio
MICRORELATO)
Era una tarde cualquiera y yo te esperaba en la calle
apoyada en un grueso muro de piedra y el viento me acariciaba la piel mientras
esperaba con impaciencia verte llegar y acercarte con ímpetu y decisión hasta
mí demostrando que sientes el mismo deseo que yo.
Aunque nuestra relación comenzó hace muchos años hemos
sabido mantener una "chispa" que nos hace especiales, que no se
muestra en nuestra rutina sino cuando por fin tenemos un instante para
nosotros.
Es cuando nos demostramos todo lo que profesamos y juntamos
nuestros cuerpos para ser uno.
NO ESCRITA – Gala P., Polibea Norte (Primer premio MICRORELATO)
Se despertó tras la operación y, poco a poco, vió que había
un problema: primero, en el propio hospital, descubrió que no podía leer.
Luego, fue consciente de que no encontraba las palabras (anomia); y, más tarde,
de que se equivocaba con frecuencia al escribir.
Y, entonces, recordó la letra de una canción: “Aún no fui
escrita/ No puedo leer mi mente [...]/ Deja que el sol ilumine las palabras que
no puedes encontrar [...]/ Hoy es cuando empieza tu libro/ El resto aún no está
escrito”.
RELATO
CORTO
VECINOS – Alba de L., Polibea Norte (Tercer premio
RELATO CORTO)
Era tarde y
se notaba por la oscuridad que había.
Yo miraba
por la ventana de la cocina, al mismo tiempo que removia la cacerola de
sopa, cuya receta saqué del libro viejo de mi abuela.
De repente ví por la ventana, como la silueta de una persona entraba sin
llave ni nada, a las
"bravas"
en la casa de enfrente.
Me puse muy nerviosa, quité la perola del fuego para poner toda mi atención en
lo que estaba observando.
En un instante aquella silueta desapareció al acceder a la vivienda
convirtiéndose en una sombra que se adivinaba por una de las ventanas, acto
seguido pude oír un grito ahogado y un ruido sordo, era la silueta de un
asesino.
LA CLASE DE LA PROFESORA ABRIL – Rocío P., Polibea Dato (Segundo premio RELATO CORTO)
Había una vez una profesora muy dulce
que se llamaba Abril. Tenía una clase llena de niños pequeños que siempre
estaban aprendiendo cosas nuevas y viviendo pequeñas aventuras cada día.
En su clase estaban Juan, Cristina,
Rodrigo, Vicky, David, Marina, Alicia, Carlos, Marta, Laura, Rebeca, Fanny,
María Ángeles, Carina, Javier, José Félix, Sergio y Lía.
Un día, la profesora Abril llegó a
clase con una caja muy misteriosa.
Los niños abrieron los ojos muy grandes
con cara de sorpresa.
Antes de empezar la clase, la profesora
Abril pasó lista:
—Juan
—¡Aquí!
—Cristina
—¡Aquí!
—Rodrigo
—¡Aquí!
—Vicky
—¡Aquí!
—David
—¡Aquí!
—Marina
—¡Aquí!
—Alicia
—¡Aquí!
—Carlos
—¡Aquí!
—Marta
—¡Aquí!
—Laura
—¡Aquí!
—Rebeca
—¡Aquí!
—Fanny
—¡Aquí!
—María Ángeles
—¡Aquí!
—Carina
—¡Aquí!
—Javier
—¡Aquí!
—José Félix
—¡Aquí!
—Sergio
—¡Aquí!
—Lía
—¡Aquí!
La profesora Abril sonrió y dijo:
—¡Qué clase tan buena tengo!
—¿Qué hay dentro, señorita Abril?
—preguntó Juan al ver la caja.
—Es una caja mágica —dijo Abril
sonriendo—. Pero solo se abre si todos trabajamos en equipo.
Entonces Cristina ayudó a Rodrigo a
recoger los lápices, Vicky y David ordenaron los cuentos, Marina y Alicia
limpiaron la mesa de pintura, Carlos y Marta colocaron las sillas, Laura y
Rebeca guardaron los colores, Fanny y María Ángeles repartieron las hojas,
Carina ayudó a Javier, José Félix ayudó a ordenar los materiales, Sergio
recogió los juguetes y Lía lo revisó todo.
Entonces, la profesora Abril, mirando a
toda la clase, hizo una pregunta:
—A ver, chicos… Juan, Cristina,
Rodrigo, Vicky, David, Marina, Alicia, Carlos, Marta, Laura, Rebeca, Fanny,
María Ángeles, Carina, Javier, José Félix, Sergio y Lía…
Si tuviérais que ayudar a un compañero
que está triste, ¿qué haríais?
Javier levantó la mano despacito y
dijo: —Yo le ofrecería mi ayuda y me sentaría a su lado para escucharle.
José Félix también levantó la mano y
dijo: —Y yo le diría que no está solo, que aquí todos somos amigos y nos
cuidamos.
La profesora Abril asintió feliz y
dijo:
—¡Muy bien, chicos! Esa es la magia de
nuestra clase: ayudarnos y estar juntos.
Cuando terminaron, la profesora Abril
abrió la caja mágica…
¡Y dentro había caramelos y estrellas
de colores para todos!
—La verdadera magia no está en la caja.
La magia está en vosotros cuando ayudáis, compartís y sois amigos.
Los niños sonrieron, porque entendieron
que su clase era especial, no por la caja mágica, sino porque todos eran un
gran equipo.
Llamaron a la puerta de la clase de
Abril y aparecieron la directora del colegio, Blanca, y Juanjo, el jefe de
estudios, para comunicar a Abril que iban a ampliar la plantilla del
profesorado y dijo Abril que los niños también tenían derecho a saber las cosas
buenas.
–Vamos a hacerles partícipes a ellos
también" –señaló Abril, y Juanjo y Blanca se mostraron de acuerdo.
Juan, Cristina, Rodrigo, Vicky, David,
Marina, Alicia, Carlos, Marta, Laura, Rebeca, Fanny, Mari Ángeles, Carina,
Javier, José Félix, Sergio y Lía se sentaron en un círculo y Abril les dijo:
–Os tenemos que contar que a partir de
mañana vendrán por esta clase profes nuevos, pero quedaron tranquilos que yo
seguiré siendo vuestra tutora y vuestra profesora; los nuevos profesores
vendrán para que hagamos diferentes juegos y distintas actividades.
David exclamó entusiasmado:
–¡Por favor, cuéntanos cómo van a ser
nuestros nuevos profes y qué vamos a hacer diferente!
Todos estaban impacientes y muy atentos
a lo que estaba contando la profesora.La profe prosiguió:
–Alexis os va a dar unas clases de
relajación muy productivas; Mireya os dará gimnasia; Lott os va a dar unas
sesiones de música muy divertidas, y además toca la guitarra de maravilla;
Laura os dará psicomotricidad de una manera muy amena; Ester es una muy buena
psicóloga que os va a ayudar a expresar las emociones y Cecilia os impartirá
inglés.
Todos los niños de la clase miraban muy
atentos a Juanjo, Blanca y Abril. Juanjo y Blanca les comunicaron entonces que
por último tenían una sorpresa para todos los alumnos.
–Como os habéis portado tan bién
mientras hemos estado hablando con vosotros, os habéis mantenido callados y muy
atentos os queremos contar que mañana también vendrá para enseñaros a jugar al
fútbol un entrenador que se llama Iago y en un futuro haremos un equipo de
fútbol con toda la clase.
Y todos los niños mostraron su alegría
al pensar que iban a jugar al fútbol con su profe Iago en el patio.
EL APRENDIZAJE DE LA VIDA – Patricia P., Polibea Dato
(Primer premio RELATO CORTO)
La vida es tan frágil que, a veces, olvidamos
que lo único que realmente existe es el ahora.
Hoy respiramos, reímos, abrazamos… Pero el mañana no promete nada.
Por eso, no guardes amor en silencio ni dejes
el cariño para después. Atrévete a vivir, a sonreír más, a valorar las cosas
pequeñas, a ser más positiva y feliz contigo misma.
No estés tan pendiente de tu entorno ni
intentes controlarlo todo.
No imagines lo que no puedes ser, porque eso realmente hace daño; sé realmente
quien has sido siempre, aunque a ti te cueste verte así.
Corrígete sin miedo, aprende a perdonar desde
lo más profundo y deja huellas bonitas que hablen de quién eres.
Porque cada cosa enseña, cada lágrima limpia y cada abrazo tiene el poder de
sanar.
No es el tiempo lo que importa, sino la
intensidad con la que elegimos vivir cada instante.
Frente al mar, donde el viento respira sal,
ella espera en silencio, sin prisa ni final.
Rubia como la espuma que rompe en la orilla, la luz del atardecer la envuelve.
Su silla, en forma de moto rockera, dibuja
huellas que el agua no borra, como historias que el tiempo guarda despacio.
Delgada figura, casi hecha de brisa, con un
tatuaje que guarda lo que nunca avisa.
Mira el horizonte, escuchando música como
buena menomala que es, con sus cascos, tan libre como las gaviotas que la
rodean, como si en su pecho viviera otro océano.
Y aunque el mundo la nombre con límites y
esquinas, sus ojos navegan sin mapas ni rutinas.
El mar le susurra secretos antiguos y nuevos;
le habla de olas, de sueños, de refugios… quizá en forma de cuero, como una
armadura suave.
Ella navega en su barco de vida alrededor del
mar, acompañada de su perro y de sus queridos delfines.
HAIKU
CEREZO – Déborah, Polibea Sur
(Tercer premio HAIKU)
Día soleaado
Perfume de
flores,
Brota el Cerezo.
春
LLUVIA – Nuria R., Polibea Dato
(Segundo premio HAIKU)
SIN HOJAS –Pedro M.,
Polibea Sur (Primer premio HAIKU)
¡¡Enhorabuena a todos los ganadores!!
Pasamos una
mañana muy literaria.












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